Te acostumbraste al vacío y
ahora lo ves como un lugar normal, te encierras en tu mundo como animal
invernando, antes tu eras la que me criticabas a mí y a mí vida, a mis cercanos
y a mis lejanos, mis pasados y mis pisados, y mírate, mírate... ahora. Te conozco
más de la persona, el fantasma, el antifaz y el exterior que demuestras. Sé
cómo te sientes, sé que gritas por dentro como cuando mi madre sufre al
recordar pasados o siquiera personas que se han alejado de este mundo y quién
sabe dónde están porque ya hasta el reflejo de tu espejo te miente, así que
imagínate la religión. Tan sólo la vida te dio una lección, la cual si no la
aprendes, vas a temer a repetirla. No le des importancia a algo si te molesta,
trágate esa mierda y mira la tuya. Tanto te cuesta? No vivas de otros, que tu
propia madre te dio una vida para que la hagas día a día, no te dio la de los
demás, así que por una puta vez confórmate, no todo se puede, no todo vuelve,
no todo se recupera y acuérdate que no todo se consigue.
