+ Me quedé pensando... la forma en la que tú
te fuiste, no pareció real, más bien ficticia, venida de un cuento sin final,
como un adiós para siempre pero al fin y al cabo solo un hasta luego. ¿Cómo es
que, tantas veces son las que fallamos y otras pocas son las que acertamos?
- Porque el amor sin batallas, no es amor.