Llega
un momento de tu vida, que piensas que tu camino se termina, que no hay marcha
atrás porque ya estás en la meta..Pero muchas de esas veces nos equivocamos,
porque nuestro camino nunca acaba, cada decisión que tomamos a cada segundo, es
lo que nos hace seguir formando parte de nuestra existencia. Cada muestra de
cariño; cada risa espontánea que sueltes a lo largo del día, cada gesto, cada
palabra, cada llanto, cada sueño...; todas estas cosas forman parte de tu
camino, de tu día a día. Es fácil llegar a la conclusión de que tu mente, en
muchos casos, necesita liberarse de cualquier carga que pueda contener, y para
ello, debes hacer lo que más te apetezca en cada momento. Si quieres gritar,
grita; si quieres llorar, llora; si quieres reír, ríe; si quieres soñar, sueña;
y por supuesto, que si quieres ser libre, y volar..., vuela; pero eso sí, nunca
mires atrás, simplemente..
